El Club Atlético Boca Juniors dio a conocer ante un centenar de socios en el Salón Filiberto los detalles del plan maestro con el que buscará modernizar y ampliar el estadio Alberto J. Armando hasta superar los 80.000 espectadores. El aspecto determinante de la iniciativa —a la espera de la oficialización formal por parte de la comisión directiva que encabeza Juan Román Riquelme— radica en que no depende de la adquisición de las viviendas y terrenos de la calle Del Valle Iberlucea, traba histórica que postergó las sucesivas propuestas de reforma a lo largo de las últimas décadas.

Para alcanzar esa capacidad sin salir de su perímetro actual, el proyecto contempla un corrimiento de unos cuatro metros del campo de juego hacia las vías del ferrocarril y una serie de reformas estructurales de envergadura. El eje más llamativo es la construcción de una cuarta bandeja con siete filas de asientos sobre las tres tribunas altas actuales (para sumar entre 6.000 y 6.500 ubicaciones sentadas), complementada con la transformación de las tres bandejas superiores existentes en sectores populares libres de butacas, lo que incrementará sustancialmente el aforo general.
Nuevos palcos en altura, techo perimetral y el tren bajo la tribuna
La fisonomía del sector Del Valle Iberlucea experimentará una demolición total de los antiguos palcos para erigir un edificio moderno de seis niveles con 216 palcos nuevos y dos sectores de plateas preferenciales, elevando esa franja de 3.000 a cerca de 9.500 localidades. Asimismo, se rectificarán las pendientes de las cabeceras populares bajas norte y sur (incorporando 3.000 lugares) y se incorporará un techo perimetral en la parte superior junto a una pantalla LED de 360 grados.

Otro detalle de ingeniería que causó gran impacto radica en la convivencia con el ferrocarril: sobre el sector de las vías se levantarán torres de acceso para los niveles superiores mientras los convoyes de carga continuarán circulando por debajo de la estructura, obra que ya cuenta con los avales técnicos preliminares de Ferrosur y de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Con el estadio alcanzando los 40 metros de altura final, la ejecución se dividirá en etapas constructivas para consolidar la histórica transformación del templo xeneize.








