Un terremoto sin precedentes sacude a la selección de Portugal en la antesala de su compromiso frente a Dinamarca por la Liga de Naciones. A sus 41 años y tras una serie de cortocircuitos que venían escalando en los últimos días, Cristiano Ronaldo abandonó intempestivamente la concentración en Copenhague, se subió a su avión privado y regresó a su residencia, dejando abierto el interrogante sobre el final definitivo de su legendario ciclo con la camiseta lusa, donde ostenta el récord de 234 partidos y 146 goles.
El quiebre definitivo se produjo tras la victoria por 2-1 ante Noruega en Oslo, donde el delantero del Al Nassr permaneció en el banco de suplentes y realizó ejercicios precompetitivos durante 30 minutos sin ingresar, retirándose al vestuario visiblemente ofuscado y sin saludar a los aficionados. La tensión derivó en una reunión reservada en el hotel entre CR7, el director técnico Jorge Jesus y el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença. Sin embargo, las declaraciones posteriores del entrenador en conferencia de prensa —marcando que «el estatus no da privilegios» y afirmando que «en el equipo mando yo»— desataron la furia del atacante.
La «súplica» en la pista y la denuncia de traición
Según reveló la prensa europea, el DT y el titular de la FPF persiguieron de urgencia a Ronaldo hasta el aeropuerto de Copenhague para protagonizar un desesperado intento por convencerlo de no romper la concentración. Pese a las súplicas en la terminal aérea cerca de la medianoche, el capitán desoyó los pedidos, abordó su aeronave y los dejó plantados en la pista. El periodista Edu Aguirre, allegado íntimo al futbolista, denunció en el programa El Chiringuito una flagrante «traición»: aseguró que Jorge Jesus le había pedido disculpas privadas a Cristiano prometiéndole retractarse públicamente ante los medios, compromiso que no cumplió.

Mientras la FPF emitió un escueto comunicado confirmando la baja del plantel y la UEFA oficializó que Rafael Leão utilizará la histórica camiseta número 7, se desató el debate legal: el Reglamento Disciplinario de la FPF contempla suspensiones de entre uno y seis meses y multas económicas para futbolistas que abandonen una convocatoria sin causa justificada. No obstante, en el entorno de la estrella dan por cerrado su regreso a la selección mientras continúen en funciones la actual directiva y el cuerpo técnico.







