Los primeros resultados de las pericias forenses aportaron certeza científica al macabro hallazgo que conmocionó al departamento Chimbas: la Justicia confirmó que el caso corresponde a un femicidio seguido de suicidio. El trágico desenlace ocurrió en el interior de una vivienda del Loteo 30 de Agosto, donde fueron hallados los cuerpos sin vida de Fanny Figueroa y su agresor, Daniel Maldonado, ambos mayores de 50 años y radicados en la provincia desde 2021 procedentes de Buenos Aires. Según la información de muerte estimada por los forenses, los fallecimientos se habrían producido entre tres y cinco días antes del hallazgo, probablemente durante el último fin de semana.
Las investigaciones encabezadas por la Unidad Fiscal de Delitos Especiales, bajo la coordinación del fiscal Iván Grassi, descartaron de plano cualquier falla accidental vinculada al gas tras comprobar que la zona carece de tendido de red y que la garrafa del domicilio no registraba fugas. El informe preliminar de autopsia determinó la extrema violencia del ataque: Figueroa fue degollada con un arma blanca. Tras cometer el femicidio y presuntamente mover el cuerpo dentro de la casa, Maldonado habría ensayado diversos métodos para quitarse la vida a lo largo de varias horas. En medio de esa macabra secuencia, los peritos encontraron también sin vida a la perra caniche de la pareja, barajándose la firme sospecha de que fue envenenada previamente por el homicida debido a restos de sustancias tóxicas hallados en el lugar.
Hermetismo vecinal, asfixia económica y la falta de alertas en CAVIG
Uno de los datos que mayor alarma e impacto generó en las autoridades judiciales radica en el absoluto silencio institucional previo: en los registros de la UFI CAVIG (Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género) no constaba ninguna denuncia ni pedido de medidas de protección entre ambos.
De acuerdo con el testimonio de vecinos de la zona, la pareja mantenía una rutina caracterizada por un extremo hermetismo: no tenían vínculo social con la cuadra y estaban distanciados de sus hijos, quienes residen fuera de San Juan. Mientras que Maldonado se desempeñaba como sereno en una escuela del sector, puertas adentro atravesaban una situación crítica de asfixia económica, agobiados por cuantiosas deudas y serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas diarias, cuadro que configuró el dramático contexto previo a la tragedia.








