Una insólita derivación procesal cerró una causa por drogas en los tribunales federales de Neuquén. Un hombre de 50 años, dedicado al rubro gastronómico, decidió asumir de manera exclusiva la responsabilidad penal sobre un cargamento de estupefacientes que la Policía había secuestrado dentro de la cartera de su expareja (32), logrando que la mujer resulte completamente sobreseída de los cargos.
La causa se remonta a julio de 2022, cuando la División Antinarcóticos de la Policía neuquina allanó la vivienda que ambos compartían en el barrio Don Bosco de Zapala tras detectar maniobras compatibles con un punto de venta al menudeo. Durante la requisa judicial, los efectivos secuestraron algo más de 24 gramos de clorhidrato de cocaína guardados en la cartera personal de la mujer, iniciándose en ese momento una imputación formal por tenencia con fines de comercialización para ambos integrantes de la pareja.
Declaración decisiva, cambio de calificación y donación a Gendarmería
Al arribar a la instancia de debate ante el Tribunal Oral Federal (TOF), el hombre solicitó hacer uso de la palabra. Pese a que ya no mantienen una relación sentimental ni conviven, el imputado declaró enfáticamente ante los jueces y el fiscal que los 24 gramos de droga le pertenecían en su totalidad a él y que los había guardado transitoriamente en el bolso de su expareja sin su consentimiento.
Ante este testimonio y la falta de pruebas concluyentes sobre el fraccionamiento de la sustancia, el Ministerio Público Fiscal recalificó la imputación a tenencia simple de estupefacientes. El tribunal homologó un acuerdo mediante el cual el acusado fue condenado a un año de prisión en suspenso y se le impuso como pauta de conducta una donación económica de $200.000 destinada a refacciones edilicias en la sección Zapala de Gendarmería Nacional. Gracias a su confesión, la mujer fue desvinculada definitivamente del expediente penal.








