La sinergia entre el desarrollo minero y el turismo comunitario alcanzó visibilidad nacional en la 30° edición de la Feria Internacional de Turismo (FIT) en Buenos Aires. Una delegación integrada por 12 emprendedoras del departamento Iglesia desembarcó en el predio ferial y posteriormente en la Casa de San Juan para presentar la «Ruta Turística Mujeres de Montaña», un circuito integrado que articula gastronomía tradicional, artesanías con identidad territorial, alojamiento y actividades de agroturismo en los valles del norte sanjuanino.
La propuesta surgió como la evolución del programa «Mujeres en Red», promovido por el área de Relaciones Comunitarias del proyecto minero Vicuña junto con el asesoramiento técnico de SIRIRI, una organización con más de 20 años de experiencia en turismo sostenible.
Integración de experiencias y saberes locales
El proyecto transformó iniciativas comerciales que operaban de forma dispersa en un corredor turístico articulado, permitiendo que el visitante recorra el territorio mediante una oferta complementaria:
- Emprendimientos participantes: Durante las rondas en Buenos Aires estuvieron presentes Iris Nancy Muñoz (Arco Iris), Laura Aciar Ruiz (Atelier Las Flores), Lala García (El Viejo Carretón), Carla Meglioli (Finca El Martillo) y Raquel Varela (Más que un Objeto), entre otras productoras locales.
- Propuesta vivencial: El circuito está diseñado para que los viajeros convivan con la cotidianidad iglesiana, conozcan los procesos de elaboración de dulces, conservas y tejidos en telar, y se alojen en posadas familiares.
- Formación y autogestión: A través de capacitaciones y mentorías, el programa dotó a las prestadoras de herramientas de administración, finanzas y estándares de atención al turista.
Desarrollo paralelo a la actividad minera
La consolidación de esta ruta expone un mecanismo de diversificación económica clave para San Juan: la generación de actividades productivas independientes del empleo directo en los yacimientos. Ante el avance del proyecto cuprífero Vicuña y el crecimiento previsto en la circulación de profesionales, transportistas y técnicos en Iglesia, la conformación de una red sólida de servicios busca que el movimiento económico derivado del sector minero se reinvierta y dinamice a las comunidades anfitrionas.
Tras la recepción en la Casa de San Juan en la Ciudad de Buenos Aires, el desafío del colectivo será consolidar el flujo de visitantes para afianzar a Iglesia no solo como un polo minero, sino también como un destino de turismo cultural y rural de referencia regional.








