La investigación penal por la presunta megaestafa vinculada a la firma financiera Global Market registró un paso decisivo tras meses de parálisis procesal. Por orden de la Justicia Federal —luego de que los tribunales provincionales se declararan incompetentes—, fuerzas de seguridad y funcionarios judiciales allanaron la oficina central donde operaba la empresa, ubicada sobre calle Mendoza 31 Sur, en pleno centro sanjuanino entre Libertador y Laprida.
El procedimiento se ejecutó con la presencia en el lugar de Gustavo Omar Ahumada, uno de los principales responsables de la firma señalados en la causa, mientras que el otro socio denunciado, Miguel Ángel Cañada, no se encontraba presente durante el operativo. La medida judicial se concretó con una demora de más de seis meses respecto al inicio del expediente, originado el pasado 4 de marzo tras la radicación formal de las primeras denuncias.

Más de $4.000 millones en juego y el pedido de allanamientos a familiares
La causa investiga el presunto desvío sistemático de fondos pertenecientes a cerca de 45 damnificados, quienes manifestaron haber confiado sus ahorros bajo la promesa contractual de operaciones de inversión de bajo riesgo que luego resultaron incobrables. La defraudación estimada asciende a más de 4.000 millones de pesos (equivalente a más de 2,5 millones de dólares al tipo de cambio de referencia).
En paralelo, las querellas que representan a los damnificados reiteraron el reclamo para que la Justicia extienda los registros a los domicilios particulares de Ahumada y Cañada, así como a propiedades a nombre de los hijos de Ahumada, quienes figuran al frente de una segunda sociedad comercial sobre la que pesa la firme sospecha de haber actuado como vehículo financiero para el presunto vaciamiento y desvío de los capitales captados.








