Miguel Maza, el conocido médico ginecólogo y exdirector del Hospital San Roque condenado a 7 años de prisión de cumplimiento efectivo por abuso sexual con acceso carnal contra una paciente, abandonó el Servicio Penitenciario Provincial de Chimbas para continuar cumpliendo prisión preventiva bajo modalidad domiciliaria. El beneficio fue concedido por el Tribunal de Impugnación tras un recurso presentado por su flamante defensa técnica, desatando una escena de apoyo popular con aplausos y cánticos por parte de familiares y allegados al momento de su arribo a la vivienda jachallera.
La resolución favorable al sentenciado llevó la firma de los jueces Juan Carlos Caballero Vidal, Ana Lía Larrea y Martín Heredia Zaldo, quienes acogieron en forma parcial los argumentos del nuevo letrado de Maza, Leonardo Miranda. La defensa planteó que la sentencia dictada en primera instancia no reviste firmeza procesal al encontrarse abierto el plazo de diez días hábiles para su impugnación formal, considerando improcedente ejecutar la pena de manera anticipada en un penal común. A dicho fundamento se sumó un cuadro de salud complejo acreditado en el expediente, que incluye afecciones coronarias y mal de Chagas, condiciones que tornaban desaconsejable su alojamiento en el establecimiento penitenciario.
Cabe recordar que el pasado 28 de septiembre se conocieron los fundamentos de la histórica sentencia dictada por unanimidad por los jueces Diego Sanz, Roberto Montilla y Mónica Lucero —el primer juicio oral y público resuelto por el Sistema Acusatorio en la Segunda Circunscripción Judicial—. Aunque el fiscal de la UFI Norte, Gastón Salvio, había solicitado 12 años de encierro e inhabilitación perpetua al remarcar el quiebre de la relación de confianza médico-paciente, la condena a 7 años de cárcel se mantiene intacta en cuanto al fondo, alterándose únicamente la modalidad de custodia cautelar mientras el fallo es revisado por instancias superiores.








