La inminente etapa de construcción y desarrollo de los grandes megaproyectos cupríferos en San Juan sitúa a las pequeñas y medianas empresas de la provincia frente a un examen de escala operativa sin precedentes. Ante las exigencias contractuales y los volúmenes de abastecimiento que demandará el proyecto Vicuña, el presidente de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA), Fernando Godoy, planteó que el sector atraviesa una oportunidad histórica, aunque advirtió que para aprovecharla se requiere mayor comunicación institucional con las operadoras y esquemas asociativos que otorguen músculo económico a las firmas locales.
En declaraciones a la prensa provincial, el dirigente remarcó que las empresas sanjuaninas necesitan certezas de largo plazo para planificar inversiones, incorporar maquinaria y calificar a su personal antes del inicio de las faenas pesadas.
El reclamo de certidumbre y diálogo con el proyecto Vicuña
Uno de los puntos centrales señalados por CAPRIMSA apunta a formalizar canales de información estables y transparentes con los consorcios a cargo de los yacimientos cordilleranos:
- Planificación anticipada: Godoy explicó que, si bien existen reuniones individuales, resulta imprescindible institucionalizar el diálogo con las cámaras: «Nos hace falta más comunicación en un proyecto tan grande. Contar con un flujo continuo de datos sobre tiempos, cronogramas y pliegos permite a las pymes arriesgar capital con la debida anticipación y aporta certidumbre al conjunto de los asociados».
- Reglamentación clara: El sector solicita conocer de antemano los estándares de homologación y los mecanismos de compre local que aplicará la gerenciadora para evitar que las empresas locales queden rezagadas en las licitaciones principales.
Alianzas estratégicas con polos nacionales para sortear trabas bancarias
Frente a las limitaciones de balance que históricamente condicionan a las pymes provinciales al momento de acceder a créditos bancarios o presentar garantías de cumplimiento, la cámara empresarial promueve la integración mediante uniones transitorias y acuerdos comerciales con compañías de mayor envergadura económica, como las radicadas en polos industriales de Rosario:
- Sinergia técnica y financiera: El modelo asociativo permite fusionar la solvencia crediticia y la tecnología de grandes firmas con el arraigo territorial, la experiencia en caminos de montaña y la mano de obra del proveedor sanjuanino.
- Competencia de igual a igual: La integración busca evitar que los contratos millonarios sean adjudicados exclusivamente a corporaciones multinacionales, garantizando que el derrame de divisas impacte directamente en la provincia.
Cambio cultural: la «psicología empresarial»
Finalmente, Godoy remarcó que articular una empresa pequeña con una estructura corporativa exige derribar prejuicios y apostar a una nueva cultura de negocios en San Juan: «Unir una estructura chica con una firma de mayor músculo no se logra de un día para el otro; requiere un trabajo constante de convicción y psicología empresarial para superar temores. El fruto de haber trabajado durante años con esta mirada permitirá que la pyme sanjuanina sea verdadera protagonista del desarrollo del cobre».








