En una noche cargada de simbolismo y con el foco puesto en lo que será una jornada imborrable para el fútbol mundial, la Selección Argentina superó con holgura por 7 a 0 a Burkina Faso en Núñez. El compromiso funcionó como la antesala perfecta para el plato fuerte de la doble fecha: el encuentro de este martes 6 de octubre, cita en la que Lionel Andrés Messi disputará su último partido con la camiseta albiceleste en suelo argentino, despidiéndose formalmente de las tribunas del estadio Más Monumental.

La expectativa por la última función del capitán en el país sobrevoló cada rincón del estadio durante el festival ofensivo frente al conjunto africano. El equipo dirigido por Lionel Scaloni resolvió el pleito con suma autoridad desde el arranque gracias a los tantos tempraneros de Lautaro Martínez, la desafortunada intervención en contra de Diallo, el estreno en la red de Gianluca Prestianni, y las conquistas de Nicolás Paz y Julián Álvarez antes del descanso. En el complemento, el recambio masivo le dio lugar al bautismo goleador del juvenil Franco Mastantuono y al cabezazo final de Giuliano Simeone para decorar el marcador.
Sin embargo, más allá del abultado resultado y del rodaje brindado a la nueva camada, la atención del público y del mundo futbolero está completamente puesta en el martes. Tras más de dos décadas de magia, títulos y momentos imborrables, el astro rosarino saltará por última vez al césped del Monumental para recibir la ovación de todo un país, cerrando su ciclo de presentaciones en condición de local en una velada que promete quebrar todos los récords de emoción.








