Las inclemencias climáticas volvieron a paralizar la conectividad terrestre entre Argentina y el país trasandino. Durante la mañana de este domingo 4 de octubre, las coordinaciones generales del Sistema Integrado Cristo Redentor determinaron el cierre total y preventivo del túnel internacional que conecta la provincia de Mendoza con Chile, ante un marcado frente de inestabilidad caracterizado por abundante caída de nieve, ráfagas de viento y temperaturas extremas bajo cero en los sectores más elevados de la cordillera de los Andes.
La interrupción de la circulación alcanza por igual al transporte pesado de cargas, colectivos de larga distancia y vehículos particulares, afectando de manera directa el tránsito a lo largo del corredor bioceánico de la Ruta Nacional 7. El bloqueo obligó a transportistas y turistas a detener su marcha o reprogramar viajes a la espera de que los equipos viales de ambos países puedan despejar la calzada una vez que cese la tormenta, priorizando la seguridad y evitando eventuales varamientos en alta montaña ante la falta de adherencia sobre el asfalto congelado.
Desde los organismos binacionales y Gendarmería Nacional insistieron a la población y a las empresas logísticas en la necesidad de consultar los partes oficiales de transitabilidad antes de subir hacia la frontera. Los responsables del paso remarcaron que la reapertura del túnel dependerá de la evolución de las condiciones meteorológicas y de los reportes técnicos de Vialidad, en una época del año donde los temporales tardíos suelen alterar sorpresivamente el flujo fronterizo comercial y turístico de la región cuyana.








