La resonante victoria en primera vuelta del postulante derechista Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil reavivó de inmediato la confrontación ideológica y discursiva entre la Casa Rosada y el Palacio de Planalto. A primera hora de este lunes 5 de octubre, el presidente argentino Javier Milei recurrió a su cuenta oficial en la red social X para festejar con énfasis la ventaja del candidato del Partido Liberal (PL) por sobre el mandatario en ejercicio, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien volvió a descalificar públicamente tratándolo de «zurdo comunista» y «zurdo empobrecedor», al tiempo que adjudicó a ese triunfo el inmediato rally alcista de los activos financieros brasileños en las plazas internacionales.
El posicionamiento del mandatario nacional se produjo al compás del escrutinio final que confirmó una sorpresa electoral de magnitud: el hijo del expresidente Jair Bolsonaro cosechó el 47,03% de los sufragios frente al 45,16% alcanzado por Lula da Silva, quebrando los pronósticos de las encuestadoras y forzando una apasionante segunda vuelta pautada para el 25 de octubre. En su descargo virtual, Milei arremetió con dureza: «DE MANUAL…!!! Pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha y los mercados lo festejan con grandes subas… Zurdos empobrecedores córranse del medio que estamos intentando darle brillo al continente. MAGA!», ratificando además los saludos enviados en la medianoche del domingo donde felicitó a su «querido amigo Flávio Bolsonaro por esta histórica elección» y proclamó que «la libertad avanza en Brasil».

El optimismo del jefe de Estado argentino encontró correlato empírico en la respuesta inmediata del mercado de capitales antes del inicio de las operaciones locales. En Nueva York, el índice bursátil iShares MSCI Brazil (EWZ) se disparó cerca de un 12% en el premarket, mientras las acciones de gigantes corporativos como Petrobras treparon casi un 10%, acompañadas por fuertes saltos en Itaú Unibanco, Bradesco, Nubank, Vale y Embraer, sumado a una notable apreciación del real brasileño en el mercado de futuros. Los analistas de Wall Street vincularon este comportamiento a la expectativa de que un eventual gobierno de Bolsonaro profundice la disciplina fiscal, el recorte del gasto público y un clima de negocios favorable a la inversión privada, en un escenario que promete semanas de máxima adrenalina electoral y rispideces diplomáticas en toda la región.








