En una noche histórica que quedará marcada para siempre en el corazón del pueblo futbolero, la Selección Argentina selló un contundente triunfo por 3 a 0 frente a Benín ante más de 80.000 personas en el Estadio Monumental. El resultado deportivo terminó de redondear la fiesta perfecta para condecorar la última función con la camiseta celeste y blanca de Lionel Andrés Messi, quien cerró su ciclo en el seleccionado mayor tras 208 encuentros, 125 goles y una vitrina con todas las glorias posibles.
El encuentro significó además la despedida oficial de otro prócer del ciclo dorado de la Scaloneta: el defensor central Nicolás Otamendi, quien también completó sus últimos 90 minutos con la camiseta nacional y fue ovacionado por el estadio entero al unísono.
Superioridad absoluta y homenaje en cancha
- Monólogo y jerarquía: El equipo conducido por Lionel Scaloni dominó el ritmo del partido de principio a fin, combinando precisión en el mediocampo y contundencia en los metros finales para plasmar la diferencia de 3-0 en el marcador.
- El delirio popular: Desde las tribunas colmadas del Monumental bajó el cántico incesante de reconocimiento para el capitán rosarino y el caudillo defensivo, en una jornada donde también dijeron presente en los palcos y plateas campeones del mundo como Ángel Di María, Leandro Paredes y Gonzalo Montiel.
- Cierre de una época: Tras el pitazo final, el campo de juego se convirtió en una pasarela de abrazos interminables entre los futbolistas, el cuerpo técnico y sus familias, dando inicio a la ceremonia formal de homenaje y la vuelta olímpica final del 10.








