Luego de la contundente victoria por 3-0 ante Benín en el Estadio Monumental y en el marco de la emotiva despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina, el director técnico Lionel Scaloni brindó una conferencia de prensa donde reflexionó sobre el fin de una era y los desafíos futuros del combinado nacional sin su máxima figura.
El legado de Messi y el desafío del recambio
Visiblemente conmovido, Scaloni admitió que continuar sin el capitán será una tarea sumamente dura, remarcando que lo vivido durante los últimos años al frente del equipo no constituyó una normalidad futbolística. Al referirse a la impronta del rosarino, el DT fue contundente: «Podemos armar un gran equipo con nuevos chicos que van apareciendo, pero esa aura no se la vi a nadie en mi vida».
El entrenador, que compartió plantel con Messi como jugador y luego lo dirigió en la etapa más laureada de la historia albiceleste, explicó que la ausencia del 10 no se reemplazará de manera individual. «Ese futbolista que, aunque hicieras un mal partido, te abría el partido con una genialidad, no lo tenés», reconoció. Por ello, apostará por un fuerte funcionamiento colectivo donde todos los futbolistas aporten su cuota de sacrificio para suplantarlo.
La emoción en el Monumental y su futuro en la Albiceleste
Scaloni también se refirió al nerviosismo y la carga emotiva que experimentó el plantel durante la noche en Núñez, confesando que él mismo se quebró durante la entonación del Himno Nacional. «Fue un sueño haberlo dirigido. Nunca pensé que iba a ser el entrenador del mejor futbolista de la historia», expresó.
Por otro lado, consultado sobre la incertidumbre en torno a su continuidad contractual —cuyo vínculo vence a fin de año—, el director técnico dejó una puerta abierta al optimismo: «Si todo va bien, seguiré siendo entrenador», aunque aclaró que por el momento no existen novedades formales.








