Un grupo de cuatro estudiantes de maestría de la Universidad de Lausana (UNIL) llevó adelante el proyecto «Keep It Wool» para probar una alternativa biodegradable a las lonas sintéticas tradicionales que se utilizan para preservar el hielo en los Alpes suizos. Entre junio y septiembre de 2026, el equipo cubrió 200 metros cuadrados del glaciar Tsanfleuron con mantas de lana de oveja, logrando frenar el deshielo en más de un 50% en solo tres meses.

Un recurso desaprovechado y resultados sorpresivos
El experimento, impulsado junto a la organización Summit Foundation y el Centro Interdisciplinario de Investigación de Montaña (CIRM), buscó dar un uso productivo a la lana local que habitualmente se descarta o incinera (entre un 40% y un 70% del total esquilado cada año). El pasado 22 de junio, los investigadores instalaron dos prototipos tejidos por la firma Fisolan —de distinto grosor y de 10 por 10 metros cada uno— junto a una cobertura de geotextil sintético para comparar su desempeño.

Tras mediciones quincenales realizadas mediante estacas, los datos superaron las expectativas iniciales: las mantas de lana natural limitaron el derretimiento de manera comparable a las lonas plásticas de referencia, evitando además la generación de microfibras contaminantes. No obstante, los impulsores del proyecto y los especialistas advirtieron que esta técnica es una medida paliativa ante el retroceso histórico de los glaciares alpinos —que perdieron casi el 40% de su masa en las últimas décadas— y remarcaron que la única solución estructural sigue siendo la reducción de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.








