A poco más de dos semanas de la definición presidencial programada para el 25 de octubre, el primer relevamiento de opinión pública realizado por la prestigiosa consultora Datafolha tras la primera vuelta electoral ubicó al senador liberal Flávio Bolsonaro al frente de las preferencias para el balotaje frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. De acuerdo con el sondeo nacional, el candidato del Partido Liberal (PL) cosecha el 49% de la intención de voto total contra el 45% del líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Al aplicar el criterio oficial del Tribunal Superior Electoral (TSE), que computa exclusivamente los votos válidos (descontando un 5% de blancos y nulos y un 1% de indecisos), Bolsonaro se proyecta como vencedor con el 52% de los sufragios frente al 48% de Lula, estableciendo una ventaja de cuatro puntos porcentuales.
La transferencia de votos de las terceras fuerzas
El estudio midió el comportamiento de los votantes que en la primera ronda apoyaron a postulantes que quedaron fuera de carrera, como Augusto Cury, Renan Santos, Ronaldo Caiado y Romeu Zema:
- Inclinación mayoritaria hacia Bolsonaro: El 46% de ese segmento electoral afirmó que en la segunda vuelta respaldará al candidato del PL, mientras que el 32% se inclinará por la reelección de Lula y un 15% optará por el voto en blanco o nulo.
- Voto espontáneo parejo: En la medición sin mención previa de nombres, la brecha se estrecha al mínimo: Bolsonaro reúne el 46% frente al 44% de Lula, con un 4% de indecisos.
Polarización demográfica, religiosa y geográfica
La radiografía de Datafolha refleja una sociedad profundamente dividida según niveles de ingresos, creencias y regiones:
- Los bastiones de Lula: El actual presidente retiene una marcada ventaja entre los ciudadanos con nivel educativo primario (55% a 41%), en los sectores que perciben hasta dos salarios mínimos (52% a 41%), entre los electores de fe católica (53% a 41%) y en el Nordeste brasileño, donde alcanza un contundente 61% contra el 35% de su adversario.
- Los pilares de Bolsonaro: El dirigente liberal consolida una adhesión abrumadora en el electorado evangélico, donde se impone por el 69% frente al 25% de Lula. Asimismo, amplía su predominio en los estados del Sur, donde concentra el 58% de las adhesiones contra el 35% del jefe del Planalto.
Voto cristalizado y el peso del «antivoto»
El informe destaca que el margen para que los indecisos modifiquen la contienda es sumamente estrecho: el 94% de los consultados aseguró tener su decisión tomada de forma definitiva y solo un 6% admitió que podría cambiar de postura en el cuarto oscuro.
Por otra parte, si bien el 76% vota por convicción propia, un 19% fundamenta su sufragio en evitar que gane el rival. Este fenómeno es particularmente elevado en el espacio de Flávio Bolsonaro, donde uno de cada cuatro votantes (25%) reconoció que lo elige motivado exclusivamente por el rechazo a la continuidad del kirchnerismo y la izquierda en el gobierno. La aprobación y desaprobación a la gestión de Lula se mantiene en un empate técnico milimétrico: 48% a favor y 49% en contra.








