Las autoridades sanitarias de la Federación Rusa dieron por finalizadas todas las medidas de aislamiento y cuarentena preventiva en la región siberiana de Irkutsk, luego de la alarma global desatada por el fallecimiento de una laboratorista de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente. El gobernador regional, Igor Kobzev, y el organismo de control epidemiológico Rospotrebnadzor confirmaron que la situación está bajo total control y que no existe ningún riesgo epidémico.
La profesional había fallecido el pasado 2 de octubre a causa de una neumonía atípica. Pese a los temores iniciales sobre una posible fuga o contagio de peste neumónica, más de 5.000 exámenes de laboratorio realizados a contactos estrechos arrojaron resultados negativos para patógenos infecciosos peligrosos. Ante el impacto internacional del caso, que motivó reportes a la Organización Mundial de la Salud (OMS), Donald Trump adelantó que tiene pendiente una comunicación telefónica con Vladímir Putin para abordar el tema, contacto que el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, confirmó que se concretará en cuanto coordinen agendas oficiales.








