A un mes del crimen que conmocionó a la provincia de San Juan, la comunidad de Calingasta volverá a ganar las calles. La organización Ni Una Menos convocó a una marcha para este domingo 11 de octubre, a las 19:00, en la plaza General San Martín de Barreal, con el propósito de exigir celeridad judicial y mantener viva la memoria de Camila Agustina Vechiarello. La joven de 26 años, oriunda de Rosario, había llegado a San Juan para formarse como aspirante en la Escuela de Gendarmería Nacional. El caso estremeció a la sociedad no solo por la saña del ataque, sino también porque las pericias confirmaron que cursaba un embarazo al momento de ser asesinada.
El femicidio se descubrió al mediodía del domingo 13 de septiembre en el departamento que Camila compartía con su pareja en Barreal. Por el hecho, la UFI Delitos Especiales imputó a Carlos Gonzalo Riveros (25), gendarme oriundo de Tartagal, por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, fijándole un año de prisión preventiva. La acusación sostiene que la joven fue golpeada y apuñalada mortalmente en el cuello con cuchillos de cocina cerca de la 1 de la madrugada, presentando heridas defensivas en sus extremidades. Aunque el imputado adujo que ella se había autolesionado y que él intentó asistirla antes de herirse a sí mismo, la hipótesis fiscal y los peritajes forenses desmintieron de plano su coartada.
En paralelo a la instrucción judicial, la familia de Camila aportó revelaciones clave sobre las maniobras posteriores al crimen: denunciaron que recibieron mensajes desde el celular de la joven cuando ya estaba sin vida, en los que el femicida se habría hecho pasar por ella empleando frases familiares como «Hola papi» para pedir transferencias de dinero y simular normalidad. Frente a este escenario, los familiares y vecinos de Barreal se congregarán nuevamente para exigir la pena máxima contra el acusado y ratificar que el femicidio no quede impune.








