El cese total de los servicios de transporte público de pasajeros por dos jornadas consecutivas asestó un duro golpe a la actividad comercial de la provincia. La medida de fuerza gremial impulsada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en reclamo de mejoras salariales dejó al microcentro prácticamente paralizado, justo en la antesala comercial del Día de la Madre, considerada la segunda fecha de mayor volumen de ventas del año en San Juan, solo superada por las fiestas de fin de año.
El referente de la Cámara de Comercio de San Juan, Hermes Rodríguez, advirtió que la paralización de los micros tiene un impacto directo y demoledor sobre la caja de los locales: cada vez que no hay transporte, la facturación comercial se desploma hasta un 70%, dado que la abrumadora mayoría de los consumidores de los departamentos alejados y del Gran San Juan depende de las líneas de colectivos para arribar al área céntrica. Este desplome profundiza la inquietud patronal en una semana donde se esperaba un repunte económico clave para oxigenar al sector.
Para mitigar las pérdidas y captar clientes en los días previos a la celebración, los comerciantes sanjuaninos resolvieron desplegar un paquete agresivo de financiamiento y promociones. El esquema contemplará acuerdos bancarios con 3 cuotas sin interés, planes con tarjetas de crédito de 6 a 12 cuotas, y reintegros de hasta un 30% según la entidad emisora. De manera complementaria, el próximo viernes 16 de octubre se realizará un gran desfile en plena Peatonal, con la meta de dinamizar la circulación pública, ofrecer entretenimiento y tentar al consumidor local para recuperar el terreno perdido.







