La causa judicial por la manipulación y comercialización de imágenes editadas mediante Inteligencia Artificial dio un salto determinante en las últimas horas. Por orden de la Fiscalía interviniente, efectivos policiales ejecutaron allanamientos simultáneos en los domicilios de cuatro adolescentes de 15 años, acusados de utilizar herramientas digitales avanzadas para crear fotografías de sus compañeras de colegio desnudas y venderlas en plataformas de contenido para adultos. Con el avance de los testimonios y denuncias, el número de víctimas identificadas ascendió de manera alarmante a 50 alumnas.
Durante los registros domiciliarios, las fuerzas de seguridad incautaron teléfonos celulares, computadoras, discos rígidos y una consola de videojuegos PlayStation, dispositivos que serán sometidos a minuciosas pericias forenses informáticas para reconstruir los archivos generados, rastrear cobros electrónicos y constatar la cadena de distribución. Asimismo, la pesquisa puso la lupa sobre un adulto: los investigadores detectaron que una persona mayor habría facilitado y financiado con su propia tarjeta de crédito la suscripción paga al software de IA generativa que los menores empleaban para alterar las fotografías originales de las alumnas.
En el ámbito penal, el juzgado dictó una orden perentoria de cese de hostigamiento y prohibición absoluta de acercamiento a las instalaciones escolares y a las víctimas. Ante este cuadro, las autoridades de la institución educativa resolvieron apartar a los cuatro imputados del aula presencial y asignarles clases virtuales por Zoom para que no pierdan el ciclo lectivo, medida que provocó un fuerte malestar entre las familias afectadas. Mientras los padres de las damnificadas ya conformaron representaciones legales particulares para accionar penal y civilmente, la Justicia avanza en delimitar la responsabilidad de los adolescentes y el grado de complicidad del adulto involucrado.








