El traspaso desde la vida universitaria hacia el mercado laboral formal suele convertirse en un verdadero laberinto para quienes están a punto de recibirse o acaban de obtener su título de grado. El choque entre la idealización teórica de las aulas y la crudeza del terreno operativo, sumado a las dificultades para encontrar vacantes reales, motivó la creación de la Comunidad Joven del Centro de Ingenieros de San Juan, un espacio integrado por unos diez profesionales y estudiantes avanzados de distintas disciplinas.
En una extensa entrevista en el piso de Ecosistema Minero por Radio Colón, la Ing. Brenda Aguilera y Mariana Guzmán, estudiante avanzada en la carrera, expusieron las barreras que enfrentan las nuevas generaciones al buscar empleo y explicaron las acciones que llevan adelante para tender puentes directos con el sector productivo.
La trampa de las ofertas «fantasma» y el aislamiento de la búsqueda
Uno de los puntos más críticos señalados por las profesionales fue la proliferación de convocatorias laborales en plataformas digitales que no se traducen en puestos de trabajo efectivos. «Muchas veces te encontrás en redes sociales con publicaciones de búsquedas para perfiles específicos, mandás tu currículum ilusionado, pero en realidad la vacante no existe: son empresas armando bases de datos de reserva», advirtieron. Según relataron, esta dinámica genera desgaste y desánimo en profesionales recién egresados que sienten que su esfuerzo formativo choca contra una pared.

A esto se suma la soledad que suele caracterizar la transición entre el rol de alumno y el de trabajador activo. Si bien destacaron que en los últimos años las distintas carreras de ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan reforzaron las prácticas profesionales obligatorias (exigiendo un mínimo de 300 horas en industrias según los estándares de CONFEDIC), remarcaron que el proceso de inserción sigue siendo en gran medida autogestivo. Por esa razón, el grupo se propuso actuar como red de contención y orientación.
«La inteligencia artificial no sabe qué es el agua dura de San Juan»
Consultadas sobre el impacto de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en la ingeniería, Aguilera y Guzmán coincidieron en que se trata de asistentes técnicos valiosos, pero descartaron de plano que puedan sustituir el criterio y la capacidad resolutiva humana en los procesos productivos.
«La IA o un software de simulación te pueden diseñar un circuito térmico perfecto en los números ideales, pero no contemplan las condiciones reales de nuestro entorno», ejemplificaron. «En San Juan, la extrema dureza del agua es un factor determinante: si metés agua de red directamente en una caldera o en una torre de enfriamiento sin un tratamiento previo, se te llena de incrustaciones de sarro, se entorpece la transferencia de calor y la máquina no rinde ni al cien ni al cincuenta por ciento. Esas variables no te las advierte un simulador; las conoce el profesional que está en la planta».
Asimismo, remarcaron que la inteligencia artificial tampoco puede evaluar la disponibilidad presupuestaria ni los imprevistos de abastecimiento que definen el día a día de una fábrica: «El sistema te puede sugerir comprar una bomba específica en el exterior, pero cuando vas a administración te dicen que no hay fondos para ese equipo y tenés que resolver el proceso con lo que hay a mano».
Capacitación en habilidades blandas, curso integral y networking con empresas
Conformada por egresados y alumnos de carreras como ingeniería química, industrial, civil, bioingeniería y alimentos, la Comunidad Joven busca cubrir aquellos baches formativos que no forman parte del plan de estudios tradicional. Entre ellos, la preparación para entrevistas de trabajo, oratoria, nociones de legislación laboral, contratos, cobertura de ART y comunicación interpersonal.
Para dar respuesta a estas demandas, lanzaron el Programa Integral de Desarrollo Profesional, dictado en conjunto con una consultora especializada. La capacitación iniciará el próximo 20 de octubre, tendrá una extensión de un mes y se dictará los martes de 19:00 a 21:00 horas en la sede central del Centro de Ingenieros (San Luis 351 Este, entre Catamarca y Alem). Si bien está orientada principalmente al ámbito ingenieril, la propuesta es interdisciplinaria y abierta a egresados de ramas como administración, arquitectura y ciencias afines.
Por último, anticiparon que el 6 de noviembre concretarán la segunda edición de su jornada de vinculación profesional. La primera experiencia reunió a stands de entre siete y ocho compañías locales con decenas de graduados juniors, permitiendo que las firmas conozcan el capital humano disponible en la provincia y que los jóvenes tomen contacto directo con los requerimientos reales del ecosistema industrial y minero sanjuanino.







