La crisis financiera que atraviesa el CIMYN sigue sumando capítulos de incertidumbre sin una salida a la vista. El centro de salud dependiente del Colegio Médico de San Juan, jaqueado por una sostenida caída de la demanda prestacional que minó su rentabilidad, mantiene un complejo conflicto abierto con su personal ante la falta de respuestas sobre la continuidad del sanatorio y el futuro de las fuentes laborales.
Actualmente, la deuda que la institución arrastra con los 114 trabajadores de su planta asciende a $2.000 millones, acumulando pasivos de diferente índole que incluyen aportes previsionales, ART y cargas gremiales.
Fracasó el único intento de salvataje
Durante meses se sostuvieron negociaciones con un grupo privado que buscaba alquilar las instalaciones con una cláusula de opción a compra definitiva para encarar un reordenamiento financiero. Sin embargo, las conversaciones se frustraron:
- Condiciones que trabaron el acuerdo: Desde la entidad médica pretendían que el oferente asumiera el pago mensual del alquiler y, simultáneamente, se hiciera cargo de los $2.000 millones adeudados al personal, exigencia que fue catalogada de improcedente por la contraparte.
- Tensión laboral vigente: Con el corte de las negociaciones, se cayó la única alternativa concreta que estaba sobre la mesa para sanear el centro asistencial, reavivando el temor de los trabajadores a recortes de personal o al cese definitivo de actividades.
- Voluntad de diálogo: Pese a la ruptura de las mesas de trabajo, desde el sector interesado expresaron su disconformidad con el freno de las tratativas y manifestaron intenciones de retomar un canal de diálogo viable para evitar el colapso del sanatorio.
(Créditos informativos: San Juan 8)








