Mientras el debate geopolítico y comercial vuelve a poner en primer plano el proyecto del túnel binacional, el Paso Internacional de Agua Negra enfrenta una barrera logística concreta e inmediata del lado chileno: un tramo de aproximadamente 44 kilómetros de tierra sin pavimentar sobre la Ruta 41-CH, entre el sector de La Laguna y el límite fronterizo con San Juan. Llevar el asfalto hasta la cordillera requeriría una inversión estimada en 330 millones de dólares.
Ante este escenario, el Gobierno Regional de Coquimbo elevó formalmente el reclamo ante el Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile para delinear una hoja de ruta financiera y técnica. El monto excede las arcas regionales y demanda aportes directos del Estado central trasandino para elevar el estándar de la traza actual.
La postura de Coquimbo y el impacto en la temporada
- Limitación de alta montaña: El gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, advirtió que la falta de infraestructura vial terminada continúa siendo el mayor obstáculo para consolidar a Agua Negra como un corredor confiable y fluido hacia la Argentina.
- Flujo récord: Durante la temporada 2025-2026 transitaron por el paso 73.317 personas, reflejando la alta demanda turística que une a los sanjuaninos con las playas de La Serena y Coquimbo, pese a las restricciones del ripio en plena cordillera.
- El factor climático: Cuadrillas de Vialidad de Chile trabajan actualmente despejando la Ruta 41-CH de cara al verano. A comienzos de octubre la maquinaria había llegado al kilómetro 177, pero una nevada reciente con acumulaciones de 40 centímetros obligó a repetir tareas de despeje. Si bien el asfalto no suprime las inclemencias níveas, reduciría drásticamente los tiempos de mantenimiento y habilitación.
Diferencia clave: pavimentación de la ruta actual vs. Túnel Binacional
Desde las autoridades regionales recalcaron que esta inversión corresponde al camino de superficie actual y corre por un carril totalmente independiente del anhelado Túnel de Agua Negra (de casi 14 kilómetros de extensión), el cual permanece sin cronograma de inicio de obra. La prioridad a corto plazo de Coquimbo apunta a asegurar los recursos para que el trayecto terrestre existente deje de ser un cuello de botella.








