En declaraciones radiales brindadas este lunes 12 de octubre, el presidente Javier Milei afirmó que su administración se encuentra plenamente blindada para afrontar eventuales tensiones cambiarias durante el próximo año electoral. “Tengo USD 125.000 millones en la billetera para enfrentar una corrida el año que viene. No espero una corrida, pero me preparo”, sentenció el mandatario, contrastando la posición actual con la coyuntura de 2025, a la que definió como un momento en el que el Gobierno llegó «con la lengua afuera» ante la hostilidad de un Congreso opositor y con apenas USD 70.000 millones de respuesta.
El jefe de Estado desglosó el esquema de cobertura financiera que compone ese volumen de divisas: detalló USD 25.000 millones ya acordados para cubrir la totalidad de los vencimientos externos del año entrante con organismos internacionales y otros países; USD 20.000 millones adquiridos por el Banco Central desde noviembre pasado; USD 40.000 millones distribuidos en partes iguales entre los swaps con China y Estados Unidos; sumados a una capacidad de intervención en contratos de dólar futuro por USD 15.000 millones (capaz de absorber la mitad de la base monetaria actual). A este andamiaje sumó el fuerte flujo comercial derivado del superávit energético: «Hoy los dólares nos salen por las orejas desde el lado real y nos genera un hedge natural para no necesitar tomar deuda afuera», aseveró, señalando que la probabilidad de default que percibe el mercado es cero.
En otro tramo de la entrevista, Milei desestimó de plano las versiones sobre una eventual salida del titular del Palacio de Hacienda, Luis «Toto» Caputo, ratificándolo de forma contundente en sus funciones. El mandatario calificó los rumores como «una pelotudez del tamaño de una casa» y describió su vínculo con el ministro como «literalmente una relación simbiótica». Asimismo, denunció que la instalación malintencionada de trascendidos en la antesala del encuentro de Caputo con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en Tailandia, constituye «una canallada y una traición a la patria» orientada a desgastar la posición negociadora argentina.
Fuente: Infobae








