Rubén Augusto «Cuchillo» Díaz (53), conocido por haber sido condenado en la resonante megacausa contra la banda de los robarruedas que azotó al Gran San Juan, volvió a quedar tras las rejas. Esta vez fue capturado por efectivos de la Brigada de Investigaciones Este en el marco de una investigación por un robo cometido el pasado 7 de octubre sobre la Ruta 20 (a la altura del kilómetro 13), en la localidad de Las Chacritas, departamento 9 de Julio. La causa está en manos de la UFI Delitos Contra la Propiedad.
Durante los allanamientos coordinados junto al ayudante fiscal, los investigadores interceptaron a Díaz y le secuestraron la llave de un vehículo. Minutos más tarde, la comisión policial se trasladó hasta calle Benavídez, donde procedió al secuestro de su herramienta de trabajo y presunta movilidad delictiva: un automóvil Fiat Grand Siena blanco con techo amarillo, afectado como taxi de la empresa Remis Oeste, además de un teléfono celular marca ZTE que será sometido a peritajes informáticos.
Un prontuario caliente con víctimas de peso institucional
El historial de Díaz arrastra condenas recientes y de alto perfil. El 2 de febrero de 2026, el juez Diego Manuel Sanz había homologado un juicio abreviado donde lo sentenció a un año y cinco meses de prisión efectiva, con declaración de reincidencia, junto a su sobrino Pablo Emanuel «El Dibu» Díaz, por los delitos de robo simple y encubrimiento agravado con fines de lucro.
La organización delictiva de la que formaba parte cobró notoriedad pública tras desvalijar los vehículos de encumbradas figuras institucionales de San Juan, entre ellos el propio intendente de Rivadavia, Sergio Miodowsky —hecho en el que «Cuchillo» Díaz intervino de forma directa— y el juez federal Leopoldo Rago Gallo. Con esta nueva imputación en 9 de Julio, Díaz enfrenta un panorama procesal sumamente complejo al acumular antecedentes inmediatos y reincidencia efectiva.








