El conjunto Xeneize se impuso por la mínima diferencia en un encuentro cargado de dramatismo sobre el final. Con este triunfo como visitante, el equipo de la Ribera comienza con el pie derecho su camino en el certamen continental más importante.
Un trámite ajustado que se resolvió con jerarquía Boca Juniors inició su participación en la fase de grupos de la Copa Libertadores con un resultado vital para sus aspiraciones. En su visita a tierras chilenas, el equipo conducido tácticamente por su entrenador mostró dos caras: una sólida y punzante durante la primera mitad, y otra más sufrida en el complemento. El único tanto del encuentro llegó tras una jugada colectiva que permitió al Xeneize ponerse en ventaja y administrar los tiempos durante gran parte del partido.
Resistencia y suspenso en los minutos finales Pese a tener el control del marcador, el tramo final del partido estuvo marcado por la presión del conjunto local, que empujó con más ganas que fútbol en busca del empate. Boca debió replegarse y confiar en la seguridad de su arquero y la firmeza de la línea defensiva para sostener la diferencia. Hubo momentos de zozobra en el área argentina, especialmente en el tiempo de descuento, pero el equipo logró aguantar las embestidas y cerrar su arco bajo llave.
Tres puntos de oro para la tabla Ganar fuera de casa es la cuenta pendiente que todo equipo busca saldar rápido en la Libertadores, y Boca lo consiguió en la primera fecha. Esta victoria no solo le otorga tres puntos fundamentales en un grupo que promete ser muy disputado, sino que también le brinda la tranquilidad necesaria para encarar los próximos compromisos de local con mayor margen de maniobra. La efectividad en las áreas terminó siendo la clave que inclinó la balanza a favor del conjunto argentino.
Balance positivo de cara a lo que viene Tras el pitazo final, el clima en el vestuario Xeneize fue de satisfacción, aunque con la autocrítica necesaria por el desgaste físico mostrado en el cierre. Ahora, el plantel regresará a Buenos Aires para enfocarse nuevamente en el torneo doméstico, pero con la confianza renovada de saber que el debut copero cumplió con el objetivo principal: traerse los tres puntos a la Argentina y marcar presencia desde el arranque en el plano internacional.







