En el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial celebradas en Bangkok, Tailandia, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, mantuvieron este martes una reunión clave con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, y el subdirector Dan Katz. Tras el encuentro, el titular del Palacio de Hacienda destacó que Georgieva calificó la disciplina fiscal de la administración de Javier Milei como «ejemplar en el mundo, a pesar de los shocks globales», mientras que la titular del Fondo valoró públicamente las mejoras en los fundamentos macroeconómicos «anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits».
El objetivo primordial del equipo económico reside en cerrar la tercera revisión técnica del programa vigente para habilitar un desembolso pendiente de USD 869 millones, fondos indispensables para recomponer reservas frente al apretado cronograma de vencimientos que exige pagar USD 865 millones en noviembre y USD 340 millones en diciembre.
La meta fiscal incumplida y el recorte en la proyección de crecimiento
Pese al tono diplomático favorable, la negociación técnica presenta aristas complejas. Aunque el BCRA sobrecumplió el piso de acumulación de reservas netas a junio tras la flexibilización previa, el Gobierno no logró alcanzar la meta fiscal del primer semestre: acumuló un superávit primario de $6,29 billones frente a los $6,86 billones pactados, registrando un desvío de $573.974 millones. Para sortear ese incumplimiento y dar curso al giro de divisas, la Argentina deberá solicitar formalmente una dispensa o waiver ante el Directorio Ejecutivo.
En paralelo a la cumbre en Tailandia, el FMI difundió su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook), en el que recortó con fuerza la proyección de crecimiento del PBI argentino para 2026, reduciéndola del 3,5% al 2,1% (una merma de 1,4 puntos porcentuales). Desde el organismo atribuyeron este menor dinamismo a la retracción de la actividad y el enfriamiento de la demanda interna registrado hasta el tercer trimestre, aunque pronosticaron un rebote hacia 2027 con una expansión proyectada del 3,5% y una inflación promedio del 21,2%.








