Un procedimiento de rutina en el Registro Único Provincial de Verificación de Automotores y Autopartes (RUPVAA) permitió recuperar una motocicleta que registraba una orden de secuestro judicial vigente por una causa de estafa. El hecho se desencadenó cuando un usuario se presentó en la sede del organismo con el objetivo de someter a inspección técnica y física una moto marca Benelli de 250 cc, pero carecía de la documentación respaldatoria del rodado.
Ante la falta de papeles, los peritos del registro procedieron a cargar los números de cuadro y motor en las bases de datos oficiales. El entrecruzamiento de información arrojó de inmediato una alerta roja emitida por la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) Delitos Informáticos y Estafas, por lo que se activaron los protocolos correspondientes y se dio aviso inmediato a los magistrados intervinientes.

Secuestro preventivo y peritajes de la Brigada
Por orden de la autoridad judicial a cargo, los efectivos procedieron al decomiso inmediato de la Benelli 250 cc y de sus llaves de encendido. Paralelamente, personal de la Brigada de Investigaciones se hizo presente en el lugar para coordinar las actuaciones periciales sobre las autopartes y avanzar en la trazabilidad del vehículo dentro del expediente penal en curso.
Desde el RUPVAA destacaron la importancia de los controles y del grabado reglamentario de autopartes, señalando que estos chequeos registrales resultan determinantes para desbaratar maniobras fraudulentas, combatir el comercio ilegal y brindar garantías a los compradores de buena fe.








