Lo que debía ser el comienzo de un debate oral de extrema gravedad institucional y penal derivó en un insólito escándalo en los tribunales provinciales. Este martes estaba fijado el inicio del juicio contra un hombre de 55 años, hipoacúsico, acusado de someter sexualmente a su propia hija durante más de una década en Rawson. Sin embargo, la audiencia debió suspenderse cuando el tribunal y las partes constataron que el abogado defensor particular del imputado, Mario Morán, había presentado la renuncia a su cargo sin avisarle a su cliente, dejándolo en total estado de indefensión.
El Tribunal Colegiado —presidido por el juez Mariano Carrera junto a los vocales Guillermo Adarvez y Mabel Moya— se encontraba constituido en la sala junto al equipo fiscal de la UFI CAVIG, integrado por Claudia Ruiz Carignano y Silvina Zogbe. El propio acusado se enteró de la dimisión de su letrado en plena audiencia y a través de su intérprete de lengua de señas, manifestando que ni él ni su familia habían sido notificados. Ante este escenario, la Oficina Judicial dio intervención de urgencia a la defensora oficial Sandra Leveque, quien asumió la representación técnica del imputado y solicitó sanciones disciplinarias contra Morán por abandono intempestivo de la defensa. El tribunal resolvió postergar el juicio para el próximo martes 20 de octubre para permitirle a la nueva defensora instruirse en la causa, al tiempo que prorrogó la prisión preventiva del acusado.
Una década de sometimiento, fuga a Neuquén y pedido de 15 años de cárcel
La causa que llegará a debate la próxima semana reviste una gravedad extrema. La fiscalía adelantó que solicitará una condena de 15 años de prisión efectiva bajo la carátula de abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por el vínculo, la convivencia y la minoría de edad de la víctima, atribuyéndole al menos cinco hechos específicos.
De acuerdo con la investigación de la UFI CAVIG, los abusos comenzaron entre 2002 y 2003, cuando la menor tenía apenas 4 o 5 años, extendiéndose durante más de diez años en un contexto de terror intradomiciliario y amenazas constantes hacia su madre y hermanos. En 2015, tras golpear a la adolescente hasta dejarla desmayada cuando intentó defenderse, el acusado fue demorado por violencia intrafamiliar y aprovechó su liberación para fugarse a la provincia de Neuquén. Tras años de tratamiento psiquiátrico, la víctima radicó la denuncia formal en 2024 a sus 25 años, lo que activó una orden de captura nacional que culminó con la detención del sospechoso en diciembre de 2025.








