En una conmovedora articulación institucional sin precedentes en la provincia, un bebé de apenas cuatro meses con un cuadro clínico irreversible fue adoptado en tiempo récord por un matrimonio sanjuanino con el fin de brindarle identidad, contención y el amor de una familia en el tramo final de su vida. El caso, revelado en una profunda investigación periodística por Diario de Cuyo, movilizó en simultáneo a la Oficina Judicial de Familia, el Registro Único de Adopción (RUA), la Asesoría Oficial, el Ministerio Público Fiscal, el Hospital Guillermo Rawson, la Dirección del Registro Civil y la asociación Casa Cuna para concretar la guarda y adopción plena en apenas 30 días.
El pequeño había nacido en un entorno de extrema vulnerabilidad social atravesado por consumos problemáticos, lo que motivó la intervención precoz de los organismos de niñez y su internación permanente en el Hospital Rawson. Fue allí donde la pareja inscripta en el RUA conoció al niño. Mientras la mayoría de los proyectos adoptivos proyectan el crecimiento escolar o tardes de juego a largo plazo, este matrimonio asumió el desafío humano de acompañarlo al pie de la cuna en cada parte médico pediátrico, brindándole cariño diario frente a un pronóstico médico sin retorno.
Celeridad judicial, nueva identidad y un abrazo hasta el final
Tras declararse la adoptabilidad formal en agosto, la jueza de Familia Marianela López autorizó a principios de septiembre la vinculación y concedió la guarda preadoptiva, permitiendo afiliar al bebé a la obra social familiar para garantizar estudios y tratamientos de alta complejidad. Sin embargo, hacia los primeros días de octubre el cuadro empeoró drásticamente y el lactante debió ser derivado a la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica bajo estado crítico e irreversible.

Ante la inminencia del desenlace, los padres se presentaron de urgencia ante el juzgado con una súplica desgarradora pero firme: que el pequeño no partiera sin que la ley reconociera el lazo de amor que ya existía en los hechos. Con dictámenes favorables inmediatos de los fiscales y asesores, la magistrada dictó la adopción plena y ordenó al Registro Civil confeccionar de urgencia la nueva partida de nacimiento con el nombre y los apellidos de sus padres del corazón. El bebé falleció pocos días después, pero sus últimas horas las transitó arropado por el afecto de su propia familia y con el resguardo de una identidad legal propia.
(Fuente: Diario de Cuyo)







