La intervención quirúrgica a la que fue sometido el papa León XIV en Roma abrió un amplio debate sobre el tratamiento del cáncer de pulmón y las etapas de rehabilitación posoperatoria. En diálogo con Radio Colón, el jefe del Servicio de Cirugía de Tórax del Hospital Dr. Marcial Quiroga, Dr. Diego Basualdo, explicó los detalles técnicos del cuadro, las pautas para su evolución clínica y la importancia de los estudios preventivos que se realizan en San Juan.

El especialista detalló que el cuadro del Sumo Pontífice comenzó como un hallazgo incidental de un nódulo pulmonar caracterizado como potencialmente maligno. Al confirmarse dicha condición durante la intervención, se procedió a realizar una lobectomía, técnica que consiste en extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho donde se alojaba la lesión. «Al ser detectado en forma incidental a través de una tomografía y estando el paciente asintomático, es muy probable que haya estado en un estadio temprano, que es cuando el tratamiento quirúrgico puede ofrecer una opción curativa», precisó Basualdo, a la espera de los resultados anatomopatológicos definitivos sobre la extensión ganglionar.
Factores clave del posoperatorio y los plazos de recuperación
Respecto a la evolución inmediata, el médico sanjuanino señaló que los dos pilares del posoperatorio son el control del dolor y la capacidad del remanente pulmonar para expandirse y ocupar la cavidad pleural. En ese proceso resulta fundamental la kinesiología respiratoria para ventilar la zona y el uso de drenajes pleurales con trampa de agua (sifón) que permiten restablecer la presión negativa habitual del tórax. Basualdo remarcó que las condiciones previas de León XIV —un paciente no fumador, deportista y con buena capacidad pulmonar previa— favorecen una respuesta positiva a la lobectomía.
En relación con los plazos para retomar una agenda de alta exigencia o realizar viajes en avión, el cirujano fue cauto y apuntó a la necesidad de una terapia personalizada: «Si uno tuviese que elegir frente a una agenda compleja, a lo mejor esperaría unos 60 días para que esté en condiciones óptimas y pueda cumplirla con tranquilidad. Hay que ser cautelosos y no adelantar decisiones de forma prematura». Asimismo, al ser consultado sobre posibles factores hereditarios ante antecedentes familiares, aclaró que la gran mayoría de estos tumores son de aparición esporádica y no estrictamente genéticos.
El programa de screening activo en el Hospital Marcial Quiroga
Más allá de la trascendencia global del caso vaticano, Basualdo subrayó que este tipo de abordajes diagnósticos se encuentra plenamente disponible en la salud pública sanjuanina. A nivel mundial, cerca del 80% de los cánceres de pulmón se diagnostican en fases avanzadas cuando ya presentan síntomas, dejando solo a un 20% con posibilidades quirúrgicas curativas.
Para revertir esta realidad, el Hospital Marcial Quiroga cuenta con un programa activo de screening (rastreo) mediante tomografía de baja dosis. El protocolo está destinado a personas asintomáticas de entre 55 y 75 años que sean fumadores severos (con un historial de 30 paquetes/año) o que hayan abandonado el hábito dentro de los últimos 15 años. «Es importante difundir que esto es accesible para toda la población en la salud pública de la provincia; detectar los nódulos a tiempo cambia por completo el pronóstico de la enfermedad», concluyó.








