La postergada audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria en la causa por presuntas irregularidades en el Acueducto Gran Tulum debió ser suspendida y reprogramada tras una jornada marcada por controversias procesales en los tribunales sanjuaninos. En diálogo con Radio Colón, el abogado defensor del senador nacional Sergio Uñac, Dr. Marcelo Fernández, explicó las razones por las cuales no comparecieron de manera presencial ni el exgobernador ni el diputado nacional Cristian Andino, al tiempo que cuestionó con dureza los pedidos de la Fiscalía.
Fernández detalló que, con antelación al inicio del acto, presentó mediante el sistema informático del Poder Judicial un escrito con firma ológrafa de Uñac donde se ponía formalmente a derecho ante la magistrada interviniente, ratificaba su designación como defensor y notificaba que no haría uso de la palabra hasta tanto tomara conocimiento efectivo de la imputación fiscal. Sin embargo, la jueza —que ya había rechazado un pedido previo de la defensa de Andino para sustanciar la audiencia por vía remota (Zoom) debido a sus tareas legislativas en el Congreso— resolvió en primera instancia desdoblar la audiencia para avanzar con los otros nueve imputados presentes y fijar una fecha posterior para los parlamentarios.
Objeciones de las defensas y la controversia por el desafuero
Esa alternativa fue rechazada por el resto de los abogados defensores, quienes advirtieron que fraccionar la audiencia vulneraba el principio de igualdad y generaba un impedimento normativo insalvable, criterio al que finalmente adhirió el Ministerio Público Fiscal (MPF). Ante este escenario, la jueza resolvió postergar la totalidad del acto y emplazó a la Oficina Judicial a realizar una nueva convocatoria con un plazo no menor a 10 días hábiles para garantizar la coordinación de agendas.
En otro tramo de la entrevista, Fernández desmintió de plano que la Fiscalía haya formulado un pedido formal de desafuero contra Uñac, calificando el planteo de «hipotético y para la tribuna»: «El fiscal lo que hizo fue deslizar que si en la próxima audiencia no concurrían, se reservaba el derecho de pedir el desafuero, pero no hubo ninguna requisitoria formal fundada en los términos de la ley. Se confunde la formalización con la vieja indagatoria; el senador siempre estuvo a derecho a través de su defensa y la causa no ameritaba este show de pretender sentarlos a todos como si fuera una indagatoria obligatoria».








