En un megaoperativo de seguridad de estricto hermetismo, el Servicio Penitenciario Federal completó en cuatro jornadas el traslado de más del 79,5% de la población carcelaria del penal de Villa Devoto hacia el nuevo complejo penitenciario emplazado en Marcos Paz. Durante el último contingente implementado este miércoles, otros 292 internos fueron reubicados bajo estrictas medidas de custodia, elevando a 1.193 el total de reclusos ya instalados en las flamantes instalaciones situadas a más de 50 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó los números consolidados del procedimiento y ratificó la continuidad del esquema: “La mudanza sigue avanzando, de manera gradual y bajo el máximo control de nuestro Servicio Penitenciario Federal. Seguimos. Ley y orden”, expresó la funcionaria a través de sus canales oficiales. El nuevo centro carcelario fue construido sobre un predio de 80 hectáreas y cuenta con cuatro unidades de máxima seguridad con capacidad para albergar a 2.232 detenidos.
El avance de los traslados se produce en un escenario de expectativa e incertidumbre respecto a la confirmación de la visita apostólica del papa León XIV a la Argentina, dado que la histórica cárcel porteña contemplaba recibir al Sumo Pontífice con un cupo residual de entre 60 y 80 internos que permanecerán alojados temporalmente en el edificio. No obstante, el viaje papal permanece supeditado a la evolución médica de su Santidad tras haber sido intervenido quirúrgicamente por un nódulo pulmonar en el marco de su tratamiento oncológico. Una vez culminada la mudanza definitiva desde Devoto, el Ministerio de Seguridad prevé reubicar en Marcos Paz a 350 personas alojadas en alcaidías y comisarías de la Policía de la Ciudad para descomprimir los calabozos metropolitanos.








