Jasveen Sangha, conocida como «La Reina de la ketamina», admitió su culpabilidad en la muerte del actor de Friends. Se trata de la condena más alta dictada hasta el momento en la investigación que desnudó una red de tráfico VIP en Hollywood.
Un veredicto contundente
Este miércoles, la justicia federal de Estados Unidos dictó una sentencia de 15 años de prisión contra Jasveen Sangha. La mujer, de 42 años, reconoció haberle vendido al actor la ketamina que le causó la muerte por sobredosis en octubre de 2023. La jueza Sherilyn Peace Garnett fundamentó la dureza del fallo en que Sangha fue la única de los cinco implicados en admitir una responsabilidad directa en el desenlace fatal.
«Decisiones horribles»
Antes de escuchar su condena, la acusada expresó su arrepentimiento ante el tribunal, asegurando que cargará con la culpa de por vida. «Estos no fueron errores. Fueron decisiones horribles, decisiones que destrozaron la vida de las personas», confesó Sangha. Según la fiscalía, la mujer lideraba una sofisticada organización de venta de estupefacientes destinada a clientes de alto perfil, lo que le permitía llevar una vida de lujos en Los Ángeles.
El camino hacia la tragedia
La investigación reveló cómo Perry, en su lucha contra la depresión y las adicciones, salió del circuito legal para obtener mayores dosis de ketamina. El rastro llevó primero al doctor Salvador Plasencia (condenado a dos años y medio) y finalmente a Sangha. Se estima que, apenas cuatro días antes del fallecimiento del actor, la mujer le vendió 25 frascos de la sustancia por un valor de 6.000 dólares en efectivo.
Un historial de muerte
Un dato clave que agravó la situación de Sangha fue su reincidencia. Durante el proceso, se comprobó que en 2019 ya había vendido ketamina a otro hombre, Cody McLaury, quien también murió por sobredosis. Los fiscales subrayaron la frialdad de la mujer, quien continuó con su actividad ilícita incluso sabiendo que sus productos ya habían causado víctimas fatales en el pasado.
El dolor de la familia
Durante la audiencia también tomó la palabra Keith Morrison, padrastro del actor, quien describió el vacío «agobiante» que dejó la partida de Matthew. El periodista lamentó que Perry no pudiera tener «dos actos más» en su vida, destacando la chispa única que el mundo conoció a través de su icónico personaje de Chandler Bing.







