La situación hidrometeorológica en el noreste argentino y la cuenca del Plata ingresó en un estado crítico. Impulsado por un evento de El Niño en niveles históricos y sin precedentes recientes —con estimaciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) que proyectan una probabilidad superior al 83% de una intensidad fuerte a muy fuerte entre enero y marzo de 2027, y anomalías térmicas récord registradas por el servicio meteorológico australiano (BoM)—, los principales ríos de la región ya superaron los umbrales de evacuación en múltiples localidades de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
El fenómeno climático, caracterizado por precipitaciones muy por encima de los valores normales en la primavera y el verano, mantiene en vilo a las defensas civiles y a los sectores productivos ribereños. El impacto ya se hace sentir con fuerza: el río Iguazú alcanzó un pico extraordinario de 16.200 metros cúbicos por segundo en Andresito, obligando al cierre temporal de los paseos en las Cataratas, mientras que en el Alto Paraná la operación de las grandes represas como Itaipú y Yacyretá reporta descargas masivas que superan los volúmenes de ingreso, generando inundaciones moderadas en zonas fronterizas y anegamientos en localidades correntinas como Ituzaingó, Eldorado y Libertador. Ante este escenario, los productores agropecuarios de la región han comenzado a realizar operativos de evacuación preventiva para retirar hacienda de las islas.
La onda de crecida avanza río abajo: Corrientes, Goya y el río Uruguay en la cuenta regresiva
De acuerdo con los escenarios técnicos elaborados por el Instituto Nacional del Agua (INA), la onda de crecida avanza de manera sostenida hacia el sur. Las proyecciones indican que Corrientes y Goya alcanzarán el nivel de alerta durante las próximas horas y cruzarán al umbral de evacuación a lo largo del fin de semana. En la misma línea, las ciudades de Reconquista y La Paz esperan superar dichos parámetros críticos entre el 16 y el 21 de octubre, mientras que en el tramo santafesino del río se prevé un acercamiento a los niveles de alerta hacia los últimos diez días del mes.
Por su parte, la cuenca del río Uruguay exhibe un panorama aún más comprometido: Paso de los Libres superó los 9,38 metros (ubicándose casi un metro por encima del umbral de evacuación), una condición crítica que se mantendría hasta el 17 de octubre, con estado de alerta extendido hasta el día 20. Situaciones similares de evacuación y alerta se registran en Bonpland, Alvear, La Cruz, Yapeyú, Concordia y Concepción del Uruguay, condicionadas por las altas erogaciones de la represa de Salto Grande. En el Delta del Paraná, en tanto, los efectos plenos de esta onda de crecida se sentirán con mayor intensidad en un plazo estimado de entre 20 y 30 días. A este complejo escenario climático se suma el monitoreo constante de la fase del Dipolo del Océano Índico (IOD), cuyos indicadores positivos recientes podrían potenciar los patrones de lluvias en el territorio nacional.








