Un audaz y millonario robo perpetrado a plena luz del día en el centro de San Isidro, provincia de Buenos Aires, culminó con la detención de seis personas —cinco mayores de edad y un menor— y la recuperación absoluta del botín, valuado en casi 38 millones de pesos. El cinematográfico operativo de escape y captura, coordinado entre alertas vecinales y el seguimiento tecnológico, quedó registrado por las cámaras de seguridad del distrito.

El hecho se desencadenó cuando un hombre de 40 años fue interceptado por varios delincuentes que simularon estar armados para despojarlo de un bolso que contenía 37,9 millones de pesos. Tras concretar el golpe, la banda inició una fuga a bordo de dos motocicletas. Sin embargo, la huida se complicó cuando una de las motos chocó contra un automóvil en la intersección de las calles Alem y Rivadavia, obligando a los sospechosos a abandonar el rodado y abordar un Volkswagen Up! que oficiaba de apoyo, en una maniobra destinada a despistar a las fuerzas de seguridad.
Operativo cerrojo y tecnología: del aviso vecinal a la caída en Rolón y Monroe
La rápida intervención policial fue posible gracias a una cadena de alertas tempranas: un vecino advirtió la situación a través de la aplicación Ojos en Alerta y una transeúnte alertó de inmediato a un agente de la Patrulla Municipal apostado en la zona. Con el hallazgo de la motocicleta abandonada, los operadores del Centro de Operaciones Municipal (COM) lograron reconstruir el trayecto del vehículo de apoyo mediante el monitoreo en tiempo real de la red de cámaras de seguridad.
A partir de allí se desplegó un cerrojo policial que permitió interceptar el Volkswagen Up! en la esquina de Rolón y Monroe. En el interior del rodado circulaban cinco hombres y una mujer, quienes quedaron aprehendidos en el acto. En presencia de un testigo hábil, los uniformados requisaron el vehículo y hallaron el bolso con la totalidad del dinero sustraído, el cual fue restituido a la víctima. Desde el municipio destacaron que la ampliación de la cobertura de videovigilancia —con más de 2.900 cámaras operativas— fue determinante para evitar que los sospechosos lograran escapar. Tras las indagatorias a cargo de los fiscales Leandro Miguel Orduna y Laura Elizabeth Zyseskind, la Justicia convirtió la aprehensión de los mayores en detención formal bajo la carátula de robo agravado en poblado y en banda, mientras que el menor involucrado también permanece privado de su libertad a disposición del fuero de menores.











