El proceso judicial que investiga la brutal agresión sufrida por el empresario nocturno Juan Manuel Salvalaggio —cometiendo un ataque por encargo ejecutado por barrabravas— sumó este viernes un nuevo e inesperado obstáculo procesal que amenaza con dilatar el expediente por tiempo indefinido. La audiencia de control de acusación prevista para definir la elevación a juicio oral contra Mariano Tomsig y Martín Quiroga Massa, señalados como los presuntos autores intelectuales y partícipes del hecho, debió ser suspendida de manera indefinida.
La paralización se originó a raíz de una presentación de última hora realizada por la defensa de Tomsig, a cargo de los abogados Rodrigo Aguirre, Martín Torcivia e Ivana Salas. Los letrados interpusieron formalmente un pedido de suspensión de juicio a prueba (probation), ofreciendo una reparación económica simbólica de 3.000.000 de pesos, la realización de tareas comunitarias y el cumplimiento de reglas de conducta para evitar que su cliente se siente en el banquillo de los acusados. Si bien la fiscal de la UFI Genérica, Daniela Pringles, rechazó de plano la solicitud debido a la gravedad de los hechos, la defensa activó los mecanismos legales para que la negativa sea revisada por un fiscal superior, abriendo un abanico de apelaciones que podría escalar hasta la Corte Suprema de Justicia, recordando en los pasillos de Tribunales los largos laberintos recursivos de otros resonantes expedientes provinciales.








