Las situaciones de crueldad, negligencia y abandono animal continúan en el centro de la escena comunitaria en la provincia de San Juan. Representantes de entidades proteccionistas advirtieron que a diario ingresan reportes por hechos graves que involucran tanto a mascotas domésticas como a animales de tiro en distintos departamentos. Así lo describió Luciano Castro, referente de la ONG Mundo Patitas, quien destacó que, si bien la problemática no da tregua y viene profundizándose desde 2024, en el último tiempo se consolidó un cambio trascendental en la conducta de los vecinos: cada vez son más las personas que no solo radican las exposiciones formales, sino que contratan asesoramiento legal y siguen el curso procesal en los tribunales para que los agresores no queden impunes.
La distribución territorial del fenómeno abarca prácticamente toda la geografía provincial, registrándose alertas constantes en jurisdicciones como San Martín, Caucete, Pocito, Rawson y Rivadavia —con especial foco en la zona de La Bebida—. Los episodios denunciados exceden a los perros y gatos en situación de calle o encierro, abarcando también la tracción a sangre y el estado de deterioro físico de caballos utilizados en carretelas, una práctica urbana que genera persistentes reclamos de intervención estatal.
El antecedente penal de San Martín y el impacto de la crisis Como muestra del avance procesal que pueden alcanzar las causas cuando interviene la Justicia con apoyo vecinal, Castro rememoró un violento suceso acontecido a principios de septiembre en el departamento San Martín, donde un sujeto baleó y ultimó a un can argumentando que el animal había intentado morderlo. Gracias a que el denunciante solicitó patrocinio letrado y no abandonó el expediente, el autor del disparo terminó formalmente condenado bajo las carátulas de abuso de arma y daños: “Ahora la gente está denunciando más, siguen la causa y no dejan que quede en la nada”, remarcó el activista, valorando la constancia civil para sentar precedentes condenatorios firmes.
En paralelo, desde las organizaciones señalaron a la coyuntura socioeconómica como un factor determinante que agrava el panorama: el encarecimiento de los alimentos balanceados, las vacunas, las desparasitaciones y las consultas veterinarias particulares desborda el presupuesto de familias vulnerables que llegan a convivir con ocho o nueve mascotas en un mismo predio. Frente a este cuadro de desborde asistencial, desde Mundo Patitas insistieron en que la castración masiva, gratuita y temprana sigue siendo la política preventiva básica y más eficaz para frenar las camadas no planificadas, contener el gasto en los hogares y evitar futuros cuadros de desamparo en la vía pública.








