Una megainvestigación que demandó más de dos años de tareas de inteligencia conjuntas asestó un golpe determinante contra una de las organizaciones criminales más influyentes de la provincia. La Justicia Federal encabezó una serie de allanamientos que permitieron desarticular a un histórico clan narcocriminal que operaba en San Juan, culminando hasta el momento con ocho personas detenidas y una cantidad idéntica de prófugos con pedido de captura nacional e internacional, además de lograr el secuestro de 2,2 kilogramos de clorhidrato de cocaína listos para su distribución.
El expediente, caratulado inicialmente por infracción a la Ley 23.737, adquirió una escala de extrema gravedad al incorporar una profunda pesquisa financiera por el presunto delito de lavado de dinero. Los peritos y sabuesos contables de las fuerzas federales lograron rastrear movimientos patrimoniales sospechosos cercanos a los 1.100 millones de pesos canalizados mediante billeteras virtuales y cuentas fintech, maniobra ideada por la cúpula narco para blanquear los multimillonarios dividendos obtenidos a partir del comercio ilegal de sustancias estupefacientes.
Conexiones interprovinciales y prófugos bajo la lupa Las pesquisas demostraron que la red delictiva no limitaba su accionar al ámbito sanjuanino, sino que mantenía sólidos nexos logísticos y de abastecimiento con otras provincias clave del país, estructurando una aceitada cadena de distribución mayorista. Mientras los ocho aprehendidos fueron puestos a disposición de los tribunales federales para prestar declaración indagatoria, las fuerzas de seguridad intensifican los operativos y rastrillajes en diferentes puntos de la Argentina para dar con el paradero de los ocho sospechosos que permanecen en condición de rebeldía.








