En un giro diplomático clave para destrabar el conflicto en Europa del Este, el presidente ruso, Vladímir Putin, mantuvo este miércoles un encuentro en el Kremlin con Steve Witkoff, enviado especial del mandatario estadounidense Donald Trump. Tras la reunión, el gobierno ruso confirmó su disposición a retomar las negociaciones de paz tripartitas a partir del 10 de noviembre, con el objetivo central de consensuar un sistema de seguridad para Rusia y Ucrania una vez finalizada la guerra.

El anuncio fue formalizado por el asesor de Política Internacional del Kremlin, Yuri Ushakov, quien detalló que el emisario estadounidense transmitió las propuestas e ideas acordadas previamente por Volodímir Zelenski y sus aliados europeos en Oslo, Noruega. Si bien desde Moscú señalaron que dichas posturas iniciales aportaron pocos elementos útiles para un acuerdo inmediato, Putin ratificó la apertura al diálogo tripartito —instancia suspendida desde mediados de febrero debido a la intervención estadounidense en Irán—. Por su parte, Washington confía en que la iniciativa sea recibida de manera favorable para encauzar una salida diplomática al conflicto, en un escenario marcado tanto por la continuidad de los frentes de combate como por el abordaje de otros ejes bilaterales y regionales de interés mutuo.








