En el marco de un acuerdo de juicio abreviado homologado por la Justicia provincial, Leonardo Andrés Molina fue condenado a la pena de dos años de prisión de cumplimiento efectivo y declarado reincidente, tras confesar su autoría en un robo perpetrado en una vivienda del barrio Palmares del Cerro. La causa estuvo bajo la instrucción de la Unidad Fiscal a cargo del fiscal Fernando Bonomo, disponiéndose además la prisión preventiva del imputado hasta tanto la sentencia adquiera firmeza.
El hecho delictivo tuvo lugar el pasado viernes 16 de octubre, alrededor de las 17 horas. Molina, acompañado por un sujeto apodado «Verdurita», arribó a la propiedad y trepó un portón metálico de casi dos metros de altura, dejando marcas de calzado que luego resultaron claves para los peritajes. Una vez en el patio interno, ambos derribaron a golpes una pared de placas de fibrocemento en el lateral oeste del inmueble para abrir un boquete por donde accedieron al interior.
Botín en una sábana y fuga interrumpida
Tras revisar las habitaciones, los delincuentes envolvieron en una sábana rosa una freidora de aire Atma, un anafe eléctrico Spica, una pava eléctrica Cuk con su base y dos rollos de cables prolongadores, además de sustraer un televisor de 32 pulgadas y un decodificador Box Pocu. Con los objetos cargados al hombro, salieron por el mismo boquete y emprendieron la huida a pie por calle Palmares del Cerro hacia el oeste, doblando luego por Segundo Sombra.
La marcha fue advertida por un móvil policial que patrullaba las inmediaciones de Salvador Artes y Segundo Sombra. Al intentar entrevistarlos, Molina se tornó hostil y debió ser reducido por los efectivos, instante que fue aprovechado por «Verdurita» para escapar a la carrera hacia el interior del barrio Malimán. Debido a la resistencia de algunos vecinos de la zona que entorpecieron el accionar policial, el cómplice logró perderse de vista llevándose el televisor y el decodificador, elementos que aún no fueron recuperados.
Tras trasladar al aprehendido a la Subcomisaría Ansilta, se constató que la víctima acababa de radicar la denuncia por el ilícito. El damnificado reconoció la totalidad de los artefactos secuestrados, mientras que las cámaras de seguridad de la zona terminaron de comprometer a Molina en la escena del hecho, sellando su inmediata condena a prisión efectiva en el Penal de Chimbas.








