El violento atentado vandálico sufrido por el plantel de Unión de Villa Krause el pasado miércoles 21 de octubre en el departamento Rivadavia tuvo su primera resolución judicial este viernes. El juez Ricardo Grossi Graffigna resolvió otorgar la suspensión de juicio a prueba (probation) a Franco Emanuel Cuello, el único sospechoso que había sido detenido en flagrancia tras la agresión que dejó a un futbolista herido y al micro con daños materiales.
El acuerdo judicial, impulsado por el fiscal Fernando Bonomo y la ayudante fiscal Lucía Escudero, determinó que el imputado —identificado como simpatizante de Sportivo Del Bono— deberá cumplir con trabajos comunitarios, una reparación simbólica y pautas de conducta durante el plazo de un año. Pese a la gravedad del ataque ocurrido en las inmediaciones de calles San Miguel y Balcarce, donde un proyectil destrozó una ventanilla e hirió en el rostro al jugador Ignacio Barahona, la causa penal quedó caratulada únicamente por el delito de daño agravado. Esto último se debió a que el deportista lesionado optó por no realizar la denuncia penal, por lo que la acción judicial avanzó exclusivamente a partir de la presentación del propietario del ómnibus. Extraoficialmente, la investigación baraja la hipótesis de que los agresores habrían confundido el micro de Unión con seguidores de Sportivo Desamparados en medio de tensiones barriales.








