Una fecha de clásicos inmejorable para los dos gigantes del fútbol argentino. En la antesala del choque más esperado del certamen, River Plate y Boca Juniors consiguieron sendas victorias por 1 a 0 en la decimocuarta fecha del Torneo Clausura, resultados que potencian sus aspiraciones en el campeonato, afianzan sus posiciones en la clasificación y calientan los motores para verse las caras el próximo primer domingo de noviembre.
En el Estadio Monumental, el conjunto de Núñez debió batallar en un trámite sumamente cerrado frente a Racing Club. El desahogo llegó de la mano de Lautaro Rivero, quien conectó el único tanto de la noche para sellar el 1 a 0 definitivo ante la Academia, extendiendo la histórica racha positiva del Millonario como local frente al club de Avellaneda y asegurando tres unidades determinantes en su carrera por la clasificación a las copas internacionales.
Boca festejó en la agonía y lidera en soledad
En el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, Boca Juniors rescató un triunfazo de oro frente a Independiente. Cuando el reloj marcaba los 88 minutos y el cero parecía inamovible, un córner ejecutado por Sebastián Villa encontró la irrupción del joven defensor Facundo «Jagger» Herrera, quien ganó en las alturas con un potente cabezazo de anticipo para marcar el 1 a 0 y desatar el festejo xeneize.
La conquista tuvo un doble impacto para el futbolista y el club: significó el primer gol de Herrera con la camiseta de Boca en 12 presentaciones oficiales, coronando una actuación consagratoria en la zaga central. Con esta victoria agónica en el clásico, Boca alcanzó los 57 puntos en la Tabla Anual, consolidándose en lo más alto de la clasificación y quedando a un paso de sellar su boleto a la fase final del certamen antes de afrontar una semana especial con la mira puesta en el Superclásico.








