A menos de 48 horas para una nueva edición del Superclásico en la Bombonera, el clima institucional sumó un nuevo capítulo de conflicto entre River Plate y la conducción del fútbol argentino. A través de un duro comunicado oficial, la Liga Profesional de Fútbol (LPF) anunció la cancelación de la tradicional conferencia de prensa previa entre capitanes, luego de que el club de Núñez notificara con menos de 24 horas de antelación que no participaría de la actividad.
Desde la entidad organizadora expresaron su malestar y señalaron que se trataba de un compromiso asumido y reglamentado por todos los clubes desde hace varias temporadas. En el texto, la LPF detalló que las gestiones logísticas llevaban más de 15 días e incluso se había barajado la presencia de los directores técnicos, pero la falta de respuestas y la posterior negativa de River obligaron a suspender la convocatoria: «La Liga Profesional lamenta la actitud de River, que evidentemente no adhiere al leitmotiv de estas conferencias, que es ‘rivales, no enemigos'», disparó el escrito.
El desplante millonario se produce en medio de una marcada fricción política. Horas antes, el presidente del club, Stefano Di Carlo, había criticado abiertamente el nuevo formato de torneo aprobado para 2027, calificándolo de «cosmético», tras haber sido la única institución en votar en contra dentro del Comité Ejecutivo. Asimismo, el dirigente ratificó el concepto de «guardia alta» que sostiene la dirigencia y apuntó hacia la conducción de la AFA al ser consultado por las designaciones arbitrales, configurando una antesala caliente para el choque clave del domingo por la fecha 15 del Torneo Clausura.








