El Gobierno Nacional, a través de la Cancillería, ha tomado el control de las negociaciones con Chile para reactivar el corredor bioceánico. En una reunión clave prevista para las próximas semanas, se debatirán opciones que van desde el túnel original hasta una optimización operativa del camino actual.
El giro de Nación y el factor Milei
En una decisión que marca un cambio de estrategia, el Ejecutivo Nacional ha decidido centralizar la gestión del Paso de Agua Negra, desplazando el eje de la discusión desde lo estrictamente provincial hacia una política de Estado coordinada por la Cancillería argentina. El interés del presidente Javier Milei radica en la necesidad de mejorar la conectividad logística con el Pacífico, viendo en este paso una salida estratégica para las exportaciones del centro y oeste del país.
Este renovado impulso coincide con la llegada al poder de José Antonio Kast en Chile, con quien se espera una agenda de infraestructura más pragmática y enfocada en la reducción de costos operativos y la facilitación del comercio bilateral.
Reunión binacional: Mayo como mes clave
Se ha confirmado la convocatoria para una nueva reunión del Comité de Frontera argentino-chileno, programada entre fines de abril y principios de mayo de 2026. Este encuentro contará con la participación de organismos técnicos de ambos países (Vialidad Nacional, Aduanas y ministerios de infraestructura) con el objetivo de definir el futuro técnico del cruce. La meta es transformar a Agua Negra de un «paso estacional» (abierto solo unos meses al año) en una «vía de integración regional sostenida».
Las tres alternativas que están sobre la mesa
De cara a este encuentro, las autoridades barajan tres variantes principales para abordar la conectividad por San Juan:
- El Mega-Túnel de Baja Altura (Proyecto Original): Es la opción de máxima, que implica la construcción de los dos túneles de 13,9 km. Aunque es la solución definitiva para el tránsito pesado durante todo el año, su elevado costo y los tiempos de ejecución la sitúan como una meta de largo plazo en el actual contexto de ajuste de obra pública.
- El «Plan Sin Túnel» (Pavimentación de Altura): Consiste en completar el asfalto en los tramos restantes de la Ruta 150 y la ruta chilena CH-41 sin perforar la montaña. Esta alternativa busca abaratar costos significativamente y permitir una circulación más fluida y segura aprovechando la infraestructura ya existente, aunque manteniendo las limitaciones propias de un paso de alta montaña.
- Gestión Operativa y División de Horarios: Es la propuesta más inmediata y novedosa. Se analiza implementar un esquema de división de horarios específico: ventanas de tiempo exclusivas para el tránsito de camiones y otras para autos particulares. Esta medida operativa permitiría aumentar la capacidad de carga del paso actual sin necesidad de grandes inversiones edilicias inmediatas, facilitando el intercambio comercial mientras se definen las obras mayores.
La resolución de esta reunión será determinante para la economía de San Juan, ya que definirá si la provincia logra consolidarse como el nodo logístico predilecto para el corredor que une el puerto de Porto Alegre con el de Coquimbo.







