En una noche de pura tensión europea, el Barcelona se impuso por 2-1 ante el Atlético de Madrid en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, pero no le alcanzó para revertir la serie. Con un global de 3-2 a su favor —gracias al 2-0 obtenido en la ida— el equipo dirigido por Diego Simeone resistió los embates del conjunto catalán y volvió a meterse entre los cuatro mejores del continente después de casi una década.
Un arranque arrollador que ilusionó al Barça
El equipo de Hansi Flick salió a comerse la cancha y encontró premio rápido. Apenas a los 4 minutos, el pibe Lamine Yamal definió con jerarquía para poner el 1-0 y encender las alarmas en Madrid. La presión culé no bajó y a los 24 minutos, Ferran Torres marcó el segundo, igualando la serie global y dejando al Barcelona a un paso de la hazaña. Sin embargo, la alegría duró poco para los visitantes.
Lookman y la figura de Juan Musso
Cuando el Atlético parecía no encontrar respuestas, apareció Ademola Lookman a los 31 minutos para empujar un centro de Llorente y descontar. Ese gol le devolvió la ventaja en el global al «Colchonero» y cambió el clima del partido. A partir de ahí, emergió la figura descomunal del arquero argentino Juan Musso, que con tapadas clave sostuvo el resultado ante un Barcelona que buscó por todas las vías, incluso con un gol anulado a Ferran por posición adelantada en el complemento.
Final con drama y expulsión
Los últimos minutos fueron para el infarto. A los 79 minutos, el defensor Eric García vio la roja directa tras una falta sobre Sorloth cuando se iba solo al arco, dejando al Barça con diez hombres y casi sin resto físico para la épica. El silbatazo final desató el festejo en el Metropolitano, marcando el regreso del Atlético a una semifinal de Champions desde 2017. Ahora, los del Cholo esperan por el ganador de Arsenal y Sporting Lisboa, mientras se preparan para jugar la final de la Copa del Rey este sábado.







