El ministro de Economía inició este miércoles una gira estratégica en Estados Unidos. El objetivo central es cerrar la segunda revisión del acuerdo vigente para asegurar un desembolso de 1.000 millones de dólares y reforzar las reservas del Banco Central.
Agenda de alto nivel y encuentros bilaterales
El titular de la cartera económica, Luis Caputo, arribó a la capital estadounidense acompañado por su viceministro, José Luis Daza, para participar de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. La agenda del funcionario incluye un encuentro clave con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, para monitorear los avances del programa financiero que el Gobierno nacional selló el año pasado.
Además de la cita con el Fondo, Caputo mantendrá reuniones bilaterales con Ajay Banga, presidente del Banco Mundial; Ilan Goldfajn, titular del BID; y Sergio Díaz Granados, del Banco de Desarrollo de América Latina. También representará al país en la sesión plenaria del Comité de Desarrollo y en las mesas de discusión del G20 sobre economía global.
Metas fiscales y el pedido de un perdón oficial
El principal desafío de la misión argentina es la aprobación de la segunda revisión del acuerdo. Si bien el Gobierno superó la meta fiscal con un superávit primario del 1,4% del PBI, la acumulación de reservas internacionales no alcanzó los niveles pautados originalmente. Debido a este incumplimiento, la comitiva económica deberá solicitar un «waiver» (perdón) formal ante el directorio del FMI.
Para compensar este desvío y normalizar la situación, el Banco Central ya puso en marcha un plan de contingencia que apunta a fortalecer las arcas estatales con unos 10.000 millones de dólares adicionales durante el presente ciclo.
Proyecciones económicas y el impacto externo
La visita de Caputo se da en un contexto de revisión de las proyecciones globales. Recientemente, el FMI ajustó a la baja el crecimiento esperado para Argentina en 2026, situándolo en un 3,5%, y elevó la previsión inflacionaria anual al 30,4%. Estos ajustes se atribuyen, en gran medida, a la inestabilidad generada por el conflicto bélico en Medio Oriente y su impacto en los precios del petróleo.
Pese a los datos del INDEC que situaron la inflación de marzo en un 3,4%, el ministro se mostró optimista durante la previa de su viaje, asegurando que el país está próximo a ingresar en una fase de estabilidad prolongada y crecimiento sostenido para los próximos dos años.







