La empresa estatal Canme San Juan anunció avances significativos en la distribución y comercialización del aceite «Misole». El producto llegará a las góndolas de las farmacias locales con una presentación de mayor volumen y se garantizará el acceso gratuito para pacientes sin obra social en el sistema público.
Mayor accesibilidad para los pacientes
El programa provincial de cannabis medicinal en San Juan entra en una nueva fase de consolidación. Tras el éxito de las primeras etapas de producción y distribución, la autoridad sanitaria confirmó que el aceite Misole comenzará a comercializarse en la red de farmacias de San Juan. Esto representa un cambio fundamental, ya que los pacientes con indicación médica podrán adquirirlo de manera directa en establecimientos privados, agilizando los tiempos de obtención del producto.
Además, para garantizar que la situación económica no sea una barrera para la salud, se ratificó la gratuidad total del medicamento para aquellos pacientes que se atienden en hospitales públicos y que no cuentan con cobertura de obra social o prepaga.
Nuevo formato: envase de 30 ml
Atendiendo a la demanda y a la comodidad de los usuarios, el aceite estatal pegará un salto en su presentación. A la versión actual se sumará un envase más grande, de 30 ml, diseñado especialmente para tratamientos prolongados. Esta medida busca no solo facilitar la dosificación a largo plazo, sino también reducir los costos operativos y de packaging para el consumidor final.
Calidad certificada y control estatal
Desde el Ministerio de Salud destacaron que todo el proceso, desde el cultivo en el predio de Sarmiento hasta la elaboración en laboratorio, cuenta con los más estrictos controles de calidad. El aceite sanjuanino se caracteriza por su pureza y la estandarización de sus componentes (CBD), lo que brinda seguridad tanto a los profesionales médicos al momento de recetar como a los pacientes al consumirlo.
Con esta expansión, San Juan se consolida como líder nacional en la industria del cannabis medicinal, cerrando el círculo entre la producción estatal, la investigación científica y el acceso efectivo a la salud pública y privada.







