La medida busca normalizar el flujo de fondos tras los reclamos por deudas acumuladas que ascendían a $500.000 millones. El ministro de Salud, Mario Lugones, confirmó que el dinero ya impactó en las cuentas del organismo para agilizar los pagos a clínicas y médicos.
Inyección de fondos del Tesoro
En un movimiento clave para evitar el corte de servicios médicos, el Ministerio de Economía de la Nación transfirió este lunes $150.000 millones al PAMI. El objetivo principal es normalizar el cronograma de pagos a las prestadoras y médicos de cabecera, quienes habían manifestado su preocupación por retrasos en la acreditación de facturas vigentes.
El ministro de Salud, Mario Lugones, ratificó la medida durante el AmCham Summit 2026, asegurando que «la plata llegó» y que el organismo ya inició el proceso de transferencia hacia los distintos sectores del sistema sanitario. Según explicaron desde la obra social, aunque los prestadores reclaman una suma cercana a los $500.000 millones, gran parte de ese monto corresponde a facturación en curso que todavía está dentro de los márgenes de pago previstos.
Auditorías y demoras específicas
Desde la conducción de la obra social estatal señalaron que, si bien se está regularizando la situación general, existen áreas con demoras más marcadas debido a procesos de revisión. Sectores como el de las ópticas están bajo la lupa de auditorías que buscan detectar posibles desvíos o prestaciones sin el respaldo documental correspondiente.
«No hay un recorte, sino un retraso logístico y financiero», afirmaron fuentes oficiales, desestimando que exista una parálisis en la atención. Sin embargo, para los prestadores privados, la inyección de fondos es vista como un alivio necesario pero aún insuficiente frente al desfasaje de costos que atraviesa el sector.
Conflictos gremiales y atención al afiliado
A pesar del anuncio de los fondos, la semana comenzó con tensiones en el sector de los médicos de cabecera, quienes iniciaron medidas de fuerza en demanda de una actualización en los valores de atención por paciente. Si bien el Gobierno buscó relativizar el impacto del paro, en algunas zonas del Conurbano Bonaerense la adhesión fue significativa.
El panorama financiero del PAMI sigue siendo un desafío, considerando que los ingresos por aportes de jubilados resultan insuficientes para cubrir la totalidad de las prestaciones. En este contexto, el apoyo financiero directo del Tesoro Nacional se vuelve una pieza fundamental para garantizar que los casi 6 millones de afiliados no sufran interrupciones en su cobertura de salud.







