En una presentación que sacude el tablero institucional del Foro de Abogados de San Juan, un matriculado solicitó formalmente la remoción de las autoridades que integran la agrupación «Unidos por la Abogacía». El pedido se fundamenta en una presunta incompatibilidad y falta de ética al utilizar la estructura del Foro con fines que el denunciante considera ajenos a la vida institucional de la entidad.
El eje del conflicto
La denuncia apunta directamente contra aquellos miembros del Directorio y del Tribunal de Disciplina que mantienen una participación activa y pública en la mencionada agrupación. Según el escrito presentado, esta situación genera un conflicto de intereses que vulnera los estatutos de la institución y el decoro profesional que deben mantener quienes ocupan cargos de conducción.
El planteo sostiene que la pertenencia a una agrupación política interna con una estructura paralela podría estar influyendo en las decisiones oficiales del Foro, afectando la imparcialidad que se espera de sus representantes.
Los puntos clave de la denuncia
La presentación ante el Directorio detalla varios argumentos centrales para sostener el pedido de remoción:
- Incompatibilidad de funciones: Se cuestiona que se utilicen recursos o la investidura del Foro para promover los intereses de una agrupación específica.
- Transgresión ética: El denunciante señala que esta dualidad de roles empaña la transparencia institucional frente a la totalidad de los matriculados.
- Pedido de apartamiento inmediato: La solicitud exige que los involucrados dejen sus cargos actuales para garantizar que no existan privilegios ni sesgos en la administración de la justicia gremial.
Un escenario de incertidumbre institucional
Este movimiento surge en un contexto donde las agrupaciones internas han ganado protagonismo, pero esta es la primera vez que se solicita una medida de tal magnitud de manera formal. La presentación ahora queda bajo la lupa del propio Foro de Abogados, que deberá evaluar la admisibilidad del pedido y decidir si da curso a los mecanismos de remoción previstos en su reglamento.
Por el momento, las autoridades señaladas no han emitido un descargo oficial, mientras que el resto de los matriculados observa con atención el desenlace de una disputa que promete redefinir los límites de la actividad política profesional dentro de la provincia.







