El fútbol sanjuanino vuelve a exportar talento de exportación a las grandes ligas continentales. Federico «Pescadito» Paz, el delantero de 28 años surgido de las canteras locales, se convirtió en el héroe de la jornada internacional al anotar su primer gol en la Copa Sudamericana, dándole una victoria vital al Club Deportivo Macará de Ecuador frente a Tigre en suelo argentino.
Un golazo con sello de autor en Victoria
En el marco de la segunda fecha de la fase de grupos, Macará visitó el Estadio José Dellagiovanna y se llevó tres puntos de oro gracias a la jerarquía del sanjuanino. Paz no solo anotó el único tanto del encuentro, sino que «se comió la cancha», ratificando por qué es considerado la «carta dorada» del equipo ambateño. Instalado en el fútbol ecuatoriano desde hace algunas temporadas, Federico ha logrado consolidarse como una figura indiscutida y un goleador de renombre en la liga de aquel país.
El perfil de un luchador que no olvida sus raíces
Federico Paz hizo gran parte de su etapa formativa en el fútbol de nuestra provincia, donde ya asomaba como un delantero con gran olfato goleador y velocidad. Tras buscar nuevos horizontes, encontró en Ecuador su lugar en el mundo, logrando una madurez futbolística que hoy lo tiene compitiendo al más alto nivel sudamericano. Su actuación ante Tigre no fue casualidad, sino el reflejo de una evolución constante que hoy lo sitúa como uno de los embajadores deportivos más destacados de San Juan.
Macará se prende en la cima
Con este triunfo por 1-0, el equipo dirigido por el «Pescadito» se acomoda en los puestos de vanguardia de su grupo en la Sudamericana, alimentando la ilusión de avanzar a la siguiente fase. Para el atacante sanjuanino, este gol representa un hito personal en su carrera y un mensaje claro para el fútbol argentino: su vigencia está intacta y su techo aún parece estar lejos.







